
Exposición de motivos y contextualización del uso del mito para la creación del poema: El siguiente poema estuvo motivado por una petición que me hicieron en vísperas de la Celebración del Día de Canarias. Partí para su elaboración de una leyenda aborigen canaria que cuenta que el sol (Magec) fue secuestrado por el Diablo de las tinieblas (Guayota) y encerrado en el interior del volcán Teide (Echeyde) situado en la isla canaria de Tenerife (Chinet). En ese intervalo de tiempo en que estuvo preso el sol en el interior del Teide, salieron de éste los perros del Diablo (Tibicenas) que fueron ocupando y adueñándose de las zonas umbrosas de la geografía de las islas, cuevas y barrancos, principalmente. Estos seres míticos inspiraban terror a los aborígenes de las distintas islas, por lo que es fácil detectar en cada una de ellas, alguna variante desarrollada del mito. Yo procuré ajustarme, dentro de mi escaso conocimiento en esta materia, a la leyenda.
Madre, ya pronto vuelve a por mí el perro
de la noche. Aquel perro que Guayota
liberó de Echeyde que brama y brota.
Vuelve con su aliento de frío hierro.
Madre, cántame y haz de tu voz serena,
un cálido nudo en mi breve pecho.
No me dejes, madre, sola en el lecho
cuando en el sueño venga el Tibicena.
No temeré su aullido por la angostura
del barranco, ni en la cueva, sus ojos,
si tu firme arrullo el odio conjura,
haciendo del Tibicena despojos.
Vayamos así, madre, mano a mano,
sin que aprese el perro el tiempo lejano.
David Galán Parro
27 de mayo de 2026








