La Edad de Oro

Volveremos a ser la raza de oro,

hombres dioses, sin límite y sin dueño,

que en el morir celebrarán el sueño

y en el vivir pleno, un mundo indoloro.

Volveremos pero ya sin permiso,

con manos y cerebro empoderados,

los instrumentos más perfeccionados,

lanzándonos a un futuro preciso.

Seremos aquella raza primera

que tú, humilde Hesíodo, distinguías

joven, pródiga y libre de cuidado.

Llegaremos a tu vieja quimera

escrita en Los Trabajos y Los Días

cuando resurjamos de lo olvidado.

David Galán Parro

21 de mayo de 2026

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