Al otro lado de la luz

Frente a mí, el suelo con torpe dulzura

van tanteando sus bastones llanos.

Una amorosa trenza son sus manos

y ellos, una simétrica figura.

Es lenta la conversación —ya de años—

que sostienen sin darse las miradas,

pues el destino las quiso privadas

de colores, de formas y tamaños.

¿Cómo ha sido entonces su mutuo viaje?

¿Qué rostros, mares, tierras y ponientes

rehuyeron pleno reflejo en sus mentes

y aún así fueron feliz paisaje?

¿Qué hay al otro lado de la luz ciega?

¿Qué dicha conocen y se nos niega?

David Galán Parro

22 de mayo de 2026

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