
Lo sé. He jugado al amor y he perdido.
Fui manantial y ahora soy desierto.
Me pesa en el pecho un pájaro muerto.
Dí más de lo que me fue concedido.
Lo sé: quería así ser digno y noble,
y que el postigo diera primaveras;
más solo acudieron aguas austeras…
lo sé: la lluvia aviva o mata al roble.
¿Quién me hace creer ahora que el cielo
se volverá generoso algún día?
¿Quién que este ardor caminará entre el hielo
y que esta esperanza será porfía?
Lo sé: soy esa ruda cosa nacida
del prodigio de la carne, la vida.
David Galán Parro
29 de junio de 2026