
Testimoniando el saber adquirido,
los libros. Todo cabe en su universo:
los primeros modos en los que inmerso
el hombre se entregaba decidido
al hacer de su cerebro y sus manos;
la pregunta, la explicación divina,
la esencia escondida que ardua adivina
la ciencia que nos vuelve sobrehumanos.
Son símbolo de un afán aplicado,
monumental, que en los años se aloja
y perdura y que apremia a ser contado,
antes, con la palabra libre al viento
y luego, atrapada y precisa en la hoja.
Avivan mi amuleto: el pensamiento.
David Galán Parro
6 de julio de 2026