El idealismo homicida

Alguien de extrema derecha defiende como legítimo el enriquecimiento ilimitado, esto es, la ausencia de tope máximo a los ingresos y al patrimonio de alguien.

Yo le digo que con su posición favorece el mantenimiento de las desigualdades sociales en el mundo, a lo cual me responde que no, que en absoluto es esa su intención respecto del problema de la pobreza.

Esta persona no entiende que una cosa es intención y otra son resultados objetivos. No distingue que una cosa es tener la intención de no favorecer el mantenimiento de las desigualdades sociales y otra es conseguirlo.

Le digo que se puede tener frente a la realidad una posición objetiva o una posición subjetiva. Le digo que para tener una posición objetiva hay que formarse, cosa que mi interlocutor no quiere acometer, porque le basta, dice, la opinión de la calle que es donde se encuentra la verdad. Según su razonamiento no es necesaria la teoría, los conceptos, la ciencia para acercarnos a la esencia de la realidad objetiva. Le digo que en tanto no acometa esto, su posición es subjetiva. Mi interlocutor sin embargo me tilda de ser un idealista y se atribuye a sí mismo, el ser un realista.

Pero la realidad se muestra así, a pesar de las buenas intenciones de mi interlocutor de extrema derecha: Amancio Ortega se gasta 182 millones de euros en la compra de un yate. En Jordania la renta per cápita fue de 5 euros en 2022. Esto quiere decir que con lo que gastó Amancio Ortega para adquirir el yate podrían vivir en ese año 36.400.000 jordanos. Pero la población de Jordania es de 10,269.000 habitantes lo cual implica una verdad más dolorosa: con lo que gastó Amancio Ortega podrían vivir durante tres años y medio toda la población de Jordania.

Mi pregunta es entonces: ¿Puede mi interlocutor afirmar que su posición es objetiva frente a la solución del problema de la pobreza extrema? A las claras se ve que no. Entonces ¿Por qué se empecina en su posición? Sólo cabe una respuesta: Porque antepone a lo que es el mundo su representación del mundo, porque prefiere mantener viva su idea a costa de la muerte de millones de seres humanos en el mundo. 

Y esto es ser algo más que un idealista: es ser un idealista homicida.

David Galán Parro

9 de mayo de 2024

3 comentarios en “El idealismo homicida

  1. Estimado Antonio: Creo poderte dar respuesta a tu planteamiento. Espero que lo consideres adecuado. Una medida de izquierdas tomada en la Historia y que ha tenido un enorme alcance hasta nuestros días en un sentido positivo y de equilibrio económico global para el planeta ha sido la Reforma Económica China iniciada en 1978 por Deng Xiao Ping. A día de hoy, dicha reforma ha desarrollado la economía socialista china en dos sentidos: en la creación y desarrollo de una economía de mercado en condiciones socialistas y en la continua liberación y desarrollo de las fuerzas productivas. China avanza según sus dirigentes desde un socialismo muy primario que tiene inevitables niveles de desigualdad económica a otro más desarrollado en que sus dirigentes preven mayor igualdad y distribución de la riqueza nacional. Evidentemente esto es un largo camino de décadas. Si tuviera que dar una cifra que ilustre el camino ya recorrido por este socialismo, tomaría la que da el Banco Mundial que dice que desde finales de la década de los 70 del siglo pasado, China ha sacado de la pobreza a 800 millones de personas. Un fuerte saludo, Antonio.

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