Los días contados

A tí, 

que le restas al mundo su cuerpo

a tí, 

que así haces 

para no rendir cuentas

para no sentirte postrado

por las azarosas circunstancias

que escapan a tu control

y a tu entendimiento que todo lo prefija;

a tí, 

que necesitas para tu calma

esa urdimbre de naderías

que no sirven para cubrir

el cuerpo necesitado y famélico

de este mundo real;

a tí, 

que desde tu estrado intelectual,

quieres hecho ese mundo

a imagen y semejanza de tu vana urdimbre;

a tí

que no pararías hasta convertirlo incluso

en una extensión muerta de tu voluntad;

a tí

y a todo el que te siga:

tenéis los días contados.

David Galán Parro

15 de febrero de 2026

Deja un comentario