El Moralista Absoluto

Ya está aquí el Moralista Absoluto

a sojuzgarnos con su Hombre Moral.

Nadie escapa a la voracidad de ésta, 

su entelequia, su criatura tricéfala.

«Vales por lo que sabes y haces»

dicta el Moralista.

La Utilidad como sustancia.

El Cuerpo como accidente.

Y así nuestro cuerpo lentamente,

devorado por el Hombre Útil.

«Vales por lo que alcanzas»

dicta el Moralista.

El Objetivo como sustancia.

El Cuerpo como accidente.

Y así nuestro cuerpo lentamente,

devorado por el Hombre Realizado.

«Vales por lo que entregas»

dicta el Moralista.

La Abnegación como sustancia.

El Cuerpo como accidente.

Y así nuestro cuerpo lentamente,

devorado por el Hombre Abnegado.

Mientras tanto, el autoproclamado

Moralista Absoluto en La Tierra

contempla el festín de su criatura

y recoge minucioso el rédito 

del horror que propaga.

David Galán Parro

3 de noviembre de 2025

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