
Un día de colegio
gris y nublado
tristeza había en el patio
porque los árboles y las flores
sedientos pedían agua de nube.
No quería llover el cielo,
o dudaba,
o se había olvidado de hacerlo,
y yo miraba hacia la ventana
y esperaba
y esperaba
y esperaba
a que el cielo quisiera
o eligiera
o se acordara de
lo que mejor sabe hacer.
David Galán Parro
10 de mayo de 2025