El camello y el león

Érase un camello que iba por el desierto, cuando un león sediento y hambriento le salió al paso. El camello se asustó y el león le habló así:

-Tranquilo, amigo camello, confía en mí. Tengo sed y estoy perdido. Si me llevas al oasis más cercano para beber, te prometo que no te comeré.

El camello que conocía bien los caminos del desierto decidió ayudarlo, de manera que lo guió entre dunas hasta llegar al oasis. El león pudo entonces beber y saciar su sed, pero como no encontraba un animal grande que comerse que no fuera el camello, dijo:

-Amigo camello, bien hiciste en evitar que muriera de sed, pero ahora es momento de que evites que me muera de hambre.

Y como el camello no supo qué darle al león, éste se le echó encima y se lo comió.

«No te confíes de alguien que difícilmente puede cumplir su palabra»

David Galán Parro

12 de diciembre de 2024

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