Los grandes medios de comunicación privados y la catástrofe valenciana

El desastre natural de Valencia, con sus hasta ahora 217 muertos y cerca de 250 desaparecidos ha vuelto a mostrarnos en toda su crudeza cómo cubren los grandes medios de comunicación privados en España, los acontecimientos mas trágicos que viven las mayorías trabajadoras.

En la manera de hacerlo puedo resaltar las siguientes prácticas:

Instigan la indignación popular mas allá de los límites de los directamente afectados y la vuelcan sobre los dirigentes políticos de cualquier divisa partidaria.

Se hacen eco del descontento y la desesperanza de los damnificados sin ninguna utilidad práctica. Lo justifican como desahogo del dolor de los damnificados, aunque esta labor corresponda a los profesionales habilitados para eso: los psicólogos de emergencia que atienden telefónicamente.

Extraen testimonios individuales de los damnificados y los toman como representación de la tragedia general en detrimento de la opinión de los técnicos más cualificados.

Aparecen los periodistas más populares de dichos medios en los lugares de la tragedia como corresponsales (cosa que no realizan habitualmente) y actúan como periodistas de opinión política y se erigen como representantes del dolor popular sobre el terreno.

Se pone en valor el voluntariado y la improvisación civil como elemento clave de salvamento en detrimento del trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado. No se plantea esta contradicción cómo colaboración sino cómo confrontación.

Culpabilizan a los dirigentes políticos haciendo caso omiso de la postura oficial que toma el gobierno, desautorizándolo.

Esto muestra una vez más en mi opinión, que los grandes medios de comunicación deben estar mucho más regulados por el Estado para que la práctica periodística no vaya más allá de lo que le corresponde hacer y no se convierta, como en este caso, en una práctica periodística irresponsable.

David Galán Parro

4 de noviembre de 2024

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