La escritura liberada

Me encuentro con el siguiente texto en un foro de aficionados a la escritura en el que participo:

«¿Dónde estará la escritura que dibuje esa sensación, mezcla de asombro y miedo con diques de respiración? Viene uno a nacer en el filo de una época, y de ahí con el pesado equipaje del equívoco ciego que oculta los ilimitados horizontes humanos, alimentamos la mentira, uniformando los profundos caminos del pensamiento y de las emociones devaluados, falsos, inexistentes.

Seguir escribiendo hasta poder alcanzar las imágenes esquivas de una parte del océano fundamental del estar en la cuerda inexplicable del mundo.

Poder alcanzar la escritura que libere la respiración contenida. Encontrar la escritura donde descansar de la agobiante descarriada realidad. Escribir como niño que va veloz entre el sol y el viento en una bicicleta roja brillante, hermanado de los árboles. LLegar a escribir descarnado del ego, descarnado de falsas e inexistentes candilejas.

Una noche cualquiera la libertad transparente tomará el control de las manos, entonces ya no habrá como respirar sin escribir las posibilidades de existir.»

Pablo Arciniegas Ávila

NOTA: Pinchar aquí para leer más del autor.

Este hermoso texto de uno de los miembros del foro le da delimitación y sentido al acto de la escritura. Mi encuentro con el texto se produce una mañana en que estoy viendo conmocionado, un documental sobre la barbarie mundial que perpetraron Alemania, principalmente, y otros países avanzados e imperialistas; me encuentro con él y me habla, en contraste, sobre la grandeza del espíritu humano en su búsqueda, en sus preguntas y en su necesidad creativa. El texto me reconforta y me devuelve la esperanza.

Ahora yo, frente al texto, quiero encontrar significados y me propongo un procedimiento, quizás algo especulativo, que me estimule y ayude. A fin de cuentas un lector no es más que alguien que toma a su manera el testigo que le brinda el escritor. He de respetar, valorar y cuidar el testigo que me es dado.

Siete ideas claves sobre el acto de escribir creo extraer en la lectura del texto:

– La incertidumbre que se presenta en el acto de escribir: «¿Dónde estará la escritura que dibuje esa sensación, mezcla de asombro y miedo con diques de respiración?»

– La necesidad de reflexionar sobre la vida, profundizarla y ampliarla espiritualmente por medio del acto de la escritura, pese a que tenemos en contra una sociedad convulsa y alienante: «Viene uno a nacer en el filo de una época, y de ahí con el pesado equipaje del equívoco ciego que oculta los ilimitados horizontes humanos, alimentamos la mentira, uniformando los profundos caminos del pensamiento y de las emociones devaluados, falsos, inexistentes.»

– La obligación, la cruz y la gloria, que le es dada al escritor de perseverar en su acto creativo: «Seguir escribiendo hasta poder alcanzar las imágenes esquivas de una parte del océano fundamental del estar en la cuerda inexplicable del mundo.»

– La liberación, reducida a veces a una sensación de alivio físico, psíquico y moral, que nos depara el acto de escritura: «Poder alcanzar la escritura que libere la respiración contenida. Encontrar la escritura donde descansar de la agobiante descarriada realidad (…)»

– La necesidad del acto de escribir como necesidad que brota espontánea y que es primigenia, natural y consustancial y que se ejecuta con disfrute infantil: «Escribir como niño que va veloz entre el sol y el viento en una bicicleta roja brillante, hermanado de los árboles.»

– La necesidad del acto de escribir como necesidad que carece de sentimientos de vanidad y trascendencia social: «Llegar a escribir descarnado del ego, descarnado de falsas e inexistentes candilejas.»

– El acto de escribir sustanciado, hecho sujeto activo de sí mismo y liberado al fin de las propias limitaciones que le impone el escritor alienado y rendido al poder del mercado; el acto de escribir convirtiéndose en el verdadero creador de la vida nueva y libre; el acto de escribir con su propio sentido histórico socialista: «Una noche cualquiera la libertad transparente tomará el control de las manos, entonces ya no habrá como respirar sin escribir las posibilidades de existir.»

David Galán Parro

15 de junio de 2024

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