El suicida
No quedará una estrella en la noche.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.
Jorge Luis Borges
* * * * *
«No quedará en la noche una estrella. / No quedará la noche.»
El segundo verso es una abstracción del primero. Esta abstracción afecta al contenido de manera poderosa. El nivel de destrucción que se produce es mayor, casi absoluto, con el cambio del primer verso. La destrucción de los elementos representados se corresponde con la mutilación del primer verso.
«Moriré y conmigo la suma / del intolerable universo.»
Los dos primeros versos adquieren significación ahora. El verbo «morir» define el significado de la expresión «No quedará…» aparecida antes. La muerte del poeta es la aniquilación del universo. Concepción filosófica: la percepción de las cosas determina su existencia.
«Suma» como colección de cosas que existen.
«Intolerable» este adjetivo se explica en tanto hace referencia al estado de ánimo del suicida. Esto produce una inesperada relación entre el sujeto «universo» y el atributo «intolerable».
«Borraré las pirámides, las medallas, / los continentes y las caras. / Borraré la acumulación del pasado.»
Ahora la expresión «Borraré…» contribuye a la idea de destrucción también pero con un sentido en el que el poeta incluye su voluntad en esa destrucción, se decide a destruir. Antes no se incluía su voluntad en los verbos que expresan destrucción y muerte.
«Las pirámides, las medallas, los continentes y las caras» se reducen a «acumulación del pasado.». La realidad material es reducida a acumulación del pasado.
Antes para referirse a la idea de lo inmenso, el todo dijo: «suma del intolerable universo»; ahora: «acumulación del pasado».
«Haré polvo la historia, polvo el polvo.»
Otra expresión que se refiere a la idea de lo inmenso, el todo: «la historia.»
Nueva expresión de la voluntad destructora del poeta: «Haré polvo…», además expresada de forma graduada y llevada hasta lo absoluto.
«Estoy mirando el último poniente.»
A partir de aquí los verbos se expresan en presente; antes en futuro. Un futuro en donde sólo hay destrucción absoluta, nada. Es lo que espera el suicida.
El poeta nos sitúa en un espacio. Tal vez desde una altura donde ve el poniente.
Vuelve a confrontarse con la idea de lo inmenso, el todo para representárnoslo como algo pequeño frente a lo inmenso, el todo y como algo que se va a fundir en ello.
Coincidencia entre la idea del final de la vida y la del día, el poniente. Además es el «último poniente» Se refuerza así el dramatismo del suicidio.
En este momento el poniente aparece como elemento individualizado que confiere más carácter de inmediatez, de presente al momento en que se esta expresando el verso.
«Oigo el último pájaro.»
«Último pájaro» Elemento que remite de nuevo al final del día y al propio final de la vida del poeta.
También en este momento el pájaro aparece como elemento individualizado que confiere más carácter de inmediatez, de presente al momento en que se esta expresando el verso.
«Lego la nada a nadie.»
El morir implica que deja de existir todo, menos lo no existente, luego en lo no existente, algo que no es puede ser traspasado a algo que no es.
Este verso expresa así un acto puramente ideal que nunca puede materializarse.
David Galán Parro
25 de marzo de 2024