¿Quién mueve la sombra de las flores?

«La luna iba moviendo de lugar la sombra de las flores de un jardín» (*)

En el oscuro descanso del día, la luna rememora las flores congregadas. Las despoja de sus diversos colores y las cubre por igual de plata. Pasivas en el jardín son el milagro que trajo la luz de la luna.

La sombra de las flores es el sueño de las flores, aquello que no recordarán en su luminosa vigilia. Si la sombra se mueve de lugar y las flores permanecen quietas ¿Quién mueve entonces la sombra de las flores quietas? Quien las renace bajo el oscuro trance del día: la luna con su luz y su viaje nocturno.

¿Con su luz?

No suya, su luz prueba su derrota. El cuerpo desnudo de la luna violentado por la luz inclemente e insomne de la estrella más cercana derrama sobre las flores su derrota de plata. Opacas las flores le regalan a la derrota el sueño mientras esperan el regreso de sus diversos colores. 

¿Con su viaje nocturno?

Rota la inmensa tierra en que se sustentan las flores y la rotación ofrece el navegar con que la luna surca el firmamento.

Luna sin luz suya, sin viaje nocturno. Luna así develada por los siglos de ciencia y que a falta de ésta, fue la creencia la creadora de la bella representación que late en una antigua cita china.

David Galán Parro

8 de marzo de 2024  

(*) Cita de Viaje al Oeste de Wu Cheng’en, facilitada por Francisco Umpiérrez Sánchez.

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