Nadie necesario

Y dijo 

desde su alcázar de convencimiento,

desde su recelo enquistado,

desde su tormenta de desprecio:

«Nadie es necesario para mí»

Y entonces preguntó ofendida la voz

de sus hijos

de sus padres

de sus hermanos

de sus amantes

de sus amigos:

«¿Y qué somos en tu corazón?»

«La familia que elegí»

«¿Y cómo crees que has aparecido 

y hemos aparecido 

para que nos podamos elegir

sino sumergiéndonos y extraviándonos

con esperanza, entrega y dolor

en tu nadie necesario?»

David Galán Parro

22 de enero de 2024

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