Un pececillo fue a visitar a su amigo el cangrejo ermitaño al que llevaba meses sin ver. Como se sabe, los cangrejos ermitaños cargan con una pequeña concha con la que se protegen de sus enemigos y que adquieren, justo después de nacer, de un molusco muerto. Cuando el pececillo llegó vio a nuestro cangrejo jalando con sus pinzas las algas adheridas a una roca dándose su atracón. Entonces le dijo:
-¿Qué tal amigo? Menos mal que subió en demasía la marea y he podido nadar hasta aquí para verte. Este pequeño charco sería de imposible acceso sino fuera por la pleamar. Además está muy alejado de charcos más grandes ¿No has pensado mudarte a alguno de ellos para no estar tan solo? Podrías visitar a otros vecinos o requerir de su ayuda.
-No pienso en tal cosa, pececillo. Cada uno es cómo es. No necesito de nadie, y mucho menos de los que viven en los grandes charcos. Aquí vivo feliz y alejado de las incomodidades y peligros que acarrea el vivir entre extraños.
-Ya, pero no siempre podrás elegir la situación que quieres como en la que ahora te encuentras. Piensa que el mundo está en continuo cambio y la vida, en continua adaptación a ellos. Te quieras adaptar o no, nunca podrás evitar la incomodidad y el peligro que dichos cambios traen aparejados. Al menos un esfuerzo de adaptación te puede asegurar la supervivencia.
El cangrejo escuchó estas razones pero se mantuvo en su opinión inicial. Entonces el pececillo optó por conversar de otras cosas hasta que se despidió de él.
Pasó el tiempo y el cangrejo gozaba de su soledad elegida mientras crecía dentro de la concha que tomará al nacer y que le servía de protección. Y tanto creció que empezó a quedársele insoportablemente estrecha. Cuando quiso cambiarla por otra mas amplia no la pudo encontrar. Ya era demasiado tarde: en su charco no había molusco alguno, ni nadie más que él.
Finalmente su miedo al ataque de las gaviotas y su propio crecimiento le hicieron morir aplastado dentro de la concha.
No querer socializar ni adaptarse a los cambios del mundo aísla y destruye.
David Galán Parro
23 de enero de 2024