Soneto V

Son en la batalla el arco y el arquero

compañeros que convienen la muerte

del enemigo al que puso la suerte

en el viaje volátil del acero.

Pero esta atroz voluntad convenida

nace de mutuas fuerzas discordantes

preparadas y tensionadas antes

para de la flecha hacer su salida.

Así, amor, a esta lucha nos debemos

vivámosla sin miedo y sin mesura

que como arco y arquero en ella estaremos

inquebrantables como piedra dura.

No demos nuestra lucha por desecha.

No disparemos sin blanco la flecha.

David Galán Parro

21 de enero de 2024

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