La Cultura del revolcón (1)

Veo un documental sobre la llamada Cultura del revolcón. Miles de jóvenes, hombres y mujeres, afluyen en masa a los eventos festivo musicales en playas turísticas de EEUU y México. Buscan alcohol, droga y relaciones sexuales libres. El documental se centra en los comportamientos de estos hombres y mujeres que se relacionan entre sí en esos ambientes que invitan a satisfacer plenamente la necesidad sexual y la necesidad de disfrute.

¿Qué es la Cultura del revolcón? Un determinado conjunto de valores que rigen el modo de relacionarse sexualmente que tienen determinados hombres y mujeres. Un valor: déjate llevar por el deseo y busca sólo el placer sexual. Otro valor: No pongas sentimientos en tus encuentros sexuales. Otro valor: el hombre es valorado como hombre en tanto puede acostarse con una mayor cantidad de mujeres. Otro valor: la mujer es valorada como mujer en tanto despierta y es deseada sexualmente por una mayor cantidad de hombres. Otro valor: usa el alcohol y las drogas para alcanzar tus propósitos en el momento de la seducción y para aumentar tu placer.

La Cultura del revolcón está en la conciencia de la masa. Esta cultura rige, marca los roles, dictamina que es lo viril y lo femenino, cómo se debe actuar. Pero no apareció de la nada, ni la inventaron los hombres y las mujeres en asamblea democrática. Apareció en la conciencia de la masa a través de los sentidos, llegó a través de la práctica social. ¿De qué practica social? De la práctica de millones de hombres y mujeres que se relacionan sexualmente en el mundo. Luego esa cultura se ha adquirido por una práctica social de masa que acontece de modo recurrente a nivel global y que se refleja en la conciencia de masa como Cultura del revolcón.

La práctica de la Cultura del revolcón la consideramos una práctica inédita y moderna que ha dañado la espiritualidad de los hombres y las mujeres. Una diferencia nos puede hacer pensar en la posibilidad de revertir la situación: una cosa son los valores de la conciencia individual y otra los de la conciencia de masa. No toda la conciencia individual participa por entero de los valores de la conciencia de masa. El ser humano aislado de los condicionantes sociales puede elegir libremente, pensamos aliviados. Aparece entonces en nosotros la creencia idealista, la ilusión, de qué en base a la suma de voluntades de conciencias individuales aisladas la situación pueda revertirse. Pero no. Esa no será la solución. El ser social de la masa, esto es, el conjunto de relaciones sociales y la forma de relacionarse de la masa y las condiciones materiales que permiten estas formas de relación se imponen a cualquier intento de cambio que provenga de la conciencia individual aislada por mucho que apelemos a ésta a que no participe en la práctica de la  Cultura del revolcón.

6 de enero de 2023

David Galán Parro

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