Un mosquito pegado a una telaraña le pidió ayuda a una mosca que volaba por allí. Tenía que escapar antes de que la araña llegara y se lo comiera.
-¿Y qué me darás por mi ayuda? -preguntó la mosca.
-Dulce miel.
-¿Y cómo me la darás si estas pegado ahí, mosquito?
-Libérame primero y luego pensaré en cómo hacerlo.
Entonces la mosca se acercó para liberarlo y también quedó pegada a la urdimbre.
Al poco rato apareció la araña y se comió a ambos
No hagas caso de promesas que no puedan cumplirse.
David Galán Parro
1 de diciembre de 2023