De la clase de Filosofía de Francisco Umpiérrez intento retener algunas cuestiones.
Empezamos por la afirmación de la tesis VI de Marx sobre Feuerbach: «Feuerbach diluye la esencia religiosa en la esencia humana.» ¿Qué nos dice esto? Que el hombre no es una creación de Dios, sino al revés, Dios es una creación del hombre. «Pero la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo» En esta idea, Francisco nos dice que Marx niega la concepción de Feuerbach sobre la esencia humana que consiste en concebirla como un todo abstracto y que en cada individuo hay una parte de ese todo. Luego nos dice que esa esencia humana es, a partir de 1789 (Revolución Burguesa en Francia) el conjunto de los derechos humanos explicitados en La Declaración de Los Derechos Fundamentales del Hombre (la libertad, la propiedad, la seguridad, la resistencia a la opresión, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la justicia y el principio de la separación de poderes.) Pero para la concepción materialista de Marx la esencia humana es el conjunto de relaciones sociales que determinan la producción, la distribución, el consumo,…Dicho de otro modo, actividades tales como trabajar, comprar, vender, descansar, disfrutar del ocio,… Esta concepción incluye la propia Historia como aspecto determinante del individuo. Aquí la categoría «esencia humana» tiene distintos contenidos según el período histórico y la ideología. Luego Feuerbach al hacer abstracción de las determinaciones históricas del individuo, al no reconocer esta esencia real en la esencia humana se ve obligado a presuponer un individuo humano abstracto, aislado; y a concebir solo la esencia humana como «género», como generalidad interna, muda, que se limita a unir naturalmente a todos los individuos.
Otra idea que vemos es la que está en la tesis VII. El sentimiento religioso es un producto social y el individuo analizado por Feuerbach está determinado por la forma de sociedad. Francisco Umpiérrez ilustra esta idea diciéndonos que hay muchas diferencias entre el hombre religioso de EEUU, el de Alemania, el de Brasil, el de Latinoamérica en general; o el hombre religioso en el feudalismo o el hombre religioso en el capitalismo. Además nos dice para afianzar esta idea que allí donde hay sufrimiento humano extremo es allí donde arraiga más intensamente el sentimiento religioso.
Así en la clase vemos que hay básicamente dos concepciones materialista sobre la religión: Una concepción vulgar, metafísica, propia de una visión cienticifista, en la que Dios y el hombre aparecen separados y confrontados, en la que solo se discute sobre la existencia de Dios y sobre la irracionalidad de la creencia; y otra, más rica, dialéctica en la que Dios y el hombre aparecen vinculados por la idea de que la esencia religiosa aparece diluida en la esencia humana (Dios es producto del hombre), pero que además el contenido de esa esencia religiosa no lo constituye el conjunto de los derechos humanos (pensamiento de Feuerbach) sino el conjunto de las relaciones sociales, de manera que la esencia humana no aparece como algo abstracto, aislado, sino como algo determinado social e históricamente (pensamiento de Marx).
La tercera concepción niega las dos anteriores pero las incluye en sí y en ese sentido las afirma, son necesarias para que ella misma pueda darse. Me quedo también con esta idea: El pensamiento es un desarrollo de las concepciones.
Otra idea que creo ya tener y puedo expresar es esta: el concepto de esencia humana en Feuerbach contiene a su vez conceptos abstractos (la propiedad, la libertad, la igualdad frente a la ley y la justicia…): su contenido es idealista; en cambio, en Marx está lleno de conceptos concretos (conjunto de relaciones sociales, actividades productivas, desarrollo histórico, determinación social e histórica…): su contenido es materialista.
Luego en la reunión Francisco Umpiérrez saca un catálogo de cocinas de una empresa de muebles. Lo hojea y nos va leyendo. Aparece un vocabulario rico en sustantivos que se refieren a objetos propios del interior de las cocinas, a sus materiales, a sus propiedades, a sensaciones que provocan en el consumidor,… Francisco me habla de la necesaria relación sensible y práctica con las cosas para poder referirme a ellas en mi literatura. También subraya la excelente sintaxis en el discurso publicitario del catálogo. A mí me llaman la atención también los sugerentes títulos que anuncian los distintos modelos de cocina. Finalmente, relaciona este conocimiento que se hace patente en el catálogo con el concepto que Marx nombra en El Capital: la mercología. Entiendo que es el conocimiento que trata de las propiedades y utilidades de las mercancías.
Finalmente, me comenta sus impresiones acerca de su lectura de mi relato Todo por tu bien, Estela. Debo poner más en sintonía en cuanto a la unidad del gusto el estilo propio del narrador con el estilo propio de los personajes; debo aprender a expresar de forma lo más sucinta posible el argumento de lo que escribo, sabiendo poner en primer plano lo principal frente a lo secundario; Francisco piensa que no consigo hacerlo porque en la narración le doy mucho peso a aspectos secundarios frente a aspectos principales.
David Galán Parro
4 de mayo de 2023