El daño inevitablemente cíclico

Tengo delante el siguiente texto escrito por el señor X:

«Por enorme que haya sido el daño que te hayan procurado, no permitas que en tu alma el odio y el rencor levanten campamento, porque avanzarán sin tregua ni descanso hasta alcanzar los rincones últimos de tus huesos, donde lograrán tu aniquilación total. No hay peor daño que el que uno se hace a sí mismo»

El texto carece de ejemplos particulares, en ese sentido es general y cómo es escaso su desarrollo, puedo decir que es abstracto. Por medio de una serie de preguntas que me hago con él intento ir más hacia lo concreto.

En primer lugar el señor X afirma que hay un daño que nos procura otra persona. Luego afirma que este daño esta vinculado al odio y al rencor que sentimos hacia el que nos lo ha infligido. 

Me pregunto: ¿Por qué un daño tiene que estar necesariamente vinculado al odio y al rencor? ¿Esta vinculación que hace el señor X en qué se sustenta?

Pero aceptemos tal vinculación. 

Hay muchos tipos de daño atendiendo a la causa. Se me ocurren: el que nos hace la naturaleza, el que nos hace otro o el que nos hacemos a nosotros mismos ¿Por qué el señor X vincula solo el odio y el rencor al daño que nos hace otro y no al que nos hacemos a nosotros mismos? ¿O incluso  al que nos hace la naturaleza?

¿Y si ese daño que nos pone en primer lugar el señor X sobre la mesa estuviera provocado por nosotros mismos? ¿Dónde está la demostración de que está provocado por otro?

Esta última pregunta a mi juicio es muy importante puesto que de no demostrarse la causa del daño primero del que nos habla no se conoce tampoco la causa del odio y del rencor a los que no hay que permitir que levanten campamento y nos aniquilen totalmente; no se conoce la causa del odio y del rencor con los que finalmente nos hacemos daño a nosotros mismos.

¿Y si de ese daño primero que nos hicimos a nosotros mismos, por no conocer esta, su causa verdadera, no podemos evitar su efecto: hacernos más daño a nosotros mismos? 

¿Cómo evitar entonces esta forma cíclica de hacernos daño?  

No hay solución a un problema si no se demuestra su causa verdadera.

David Galán Parro

9 de abril de 2023

Un comentario en “El daño inevitablemente cíclico

  1. El daño que nos hacemos a nosotros mismos es el peor, ya sea directamente por falta de autoestima o alguna causa exterior que ni siquiera hemos detectado como pueden ser las relaciones tóxicas entre personas.
    O, creo que este es aun peor, por inacción.
    Dejar que las cosas pasen aunque nos dañen, es el más flaco favor que nos podemos hacer y aquí hago un inciso con el quizás no estén de acuerdo, y este es la positividad extrema tan en boga hoy.
    Por supuesto que hay que ser positivos pero antes hemos de preguntarnos si «esto pasará» porque todo siempre termina pasando, no nos coloca en alguna ocasión en una posición de indefensión aprendida ( como pueda ser por poner un ejemplo, el de la persona maltratada, unos días si y otros seguida de perdones con flores y promesas de cambio). Ante esa disyuntiva la persona no actua porque prefiere creer que es real el momento de hoy olvidando (o prefiriendo obviar) los golpes de ayer.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario