El repudio

Cuando las horas se volvían un precipicio de soledad sin asidero posible; 

cuando la desesperanza devoraba las ruinas de las certezas destruidas;

cuando el amor que imponía condiciones y expectativas interesadas se desenmascaraba y mostraba sus más atroces facciones;

cuando el repudio a mi libre decisión era bilis tragada y escupida como ignominia a mi cara; 

cuando se disolvía la consistencia de tantas manos amigas que se decían  amigas;

cuando un antiguo coro de voces con sus lenguas venenosas se alzaba cobarde haciendo piña para no ser sospechoso de disidencia; 

cuando el futuro se me antojaba un paraje yermo que se extendía discontinuo hacia la oscuridad perpetua;

cuando todo yo era una boca que se comía a dentelladas a sí misma;

y cuando todo esto estaba y solo esto era todo…

Tú pusiste a tiempo tu fuerza y tu pensamiento, padre.

David Galán Parro

2 de abril de 2023

Deja un comentario