Cuestión de método: Lo poco es mucho

Hoy he vuelto a leer el párrafo con que inicia Edmund Husserl el capítulo primero de sus “Investigaciones Lógicas”. Recuerdo que este párrafo fue, en su día, objeto de estudio y trabajo por parte de Francisco Umpiérrez en el seno del CEKAM. Hoy quiero traerlo aquí. Trabajarlo de nuevo. Hacerme con las distintas categorías que están contenidas en apenas diez renglones. Establecer relaciones entre ellas. Hacer mío el contenido y expresarlo con mis palabras. Mi intención es resaltar el método de estudio empleado, así como las ideas contenidas en el texto y dirigidas a los artistas.

Dice Edmund Husserl:

Enséñanos la experiencia cotidiana que la maestría con que un artista maneja sus materiales y con el juicio decidido, y con frecuencia seguro, con que aprecia las obras de su arte, sólo por excepción se basan en un conocimiento teorético de sus leyes que prescriben el curso de las actividades prácticas su dirección y orden y determinan a la vez los criterios valorativos con arreglo a los cuales debe apreciarse la perfección o imperfección de la obra realizada. El artista profesional no es por lo regular el que puede dar justa cuenta de los principios de su arte. El artista no crea según principio, ni valora según principios. Al crear, sigue el movimiento interior de sus facultades armónicamente cultivadas, y al juzgar, sigue su tacto y sentimiento artístico, finamente desarrollado.”

Comienzo leyendo el texto varias veces. De esta manera, consigo tener una primera aproximación a la totalidad del contenido. A continuación procedo a trocear el texto y darle otra expresión sintáctica. A modo de ejemplo:

Dice Edmund Husserl: “Enséñanos la experiencia cotidiana que la maestría con que un artista maneja sus materiales y con el juicio decidido, y con frecuencia seguro, con que aprecia las obras de su arte,…”

Transformo y obtengo una nueva forma: La experiencia cotidiana nos enseña que el artista maneja con maestría sus materiales y aprecia con juicio decidido y seguro sus obras de arte.

A continuación, entresaco y escribo todas las categorías o expresiones que llaman mi atención: 

Experiencia cotidiana. Manejar materiales. Apreciar obras. Juicio decidido y seguro. Principios y conocimiento teorético de las leyes. Actividades prácticas. Dirección y orden de las actividades. Criterios valorativos. Crear y valorar. Movimiento interior de las facultades. Tacto y sentimiento artístico.

Finalmente, establezco relaciones entre estas categorías con el fin de concluir y obtener resultados de mi trabajo:

  • La experiencia cotidiana, lo que vemos, lo que percibimos en nuestra experiencia sensible diaria, es una fuente de conocimiento.
  • De un lado, tenemos el conocimiento teorético. De otro lado, las actividades prácticas
  • Lo teorético se ocupa del conocimiento de las leyes, dirección y orden que prescriben una actividad, así como de los criterios valorativos del resultado. Sin embargo, no dirige la acción ni la actividad práctica del artista. Los artistas no crean ni valoran según principios proporcionados por el conocimiento teorético.
  • Formando parte de las potencias espirituales del hombre se encuentra el movimiento interior de sus facultades, pero especifica que, en el caso de los artistas estas facultades deben estar armónicamente cultivadas. Estas facultades las pone el artista en acción cuando crea su obra. La puesta en práctica de esta facultad se manifiesta en la maestría con que el artista maneja sus materiales.
  • Formando parte de las potencias espirituales del hombre se encuentra el tacto y el sentimiento artístico, pero específica que, en el caso de los artistas deben estar finamente desarrollados. Su puesta en práctica se manifiesta en el juicio decidido y seguro cuando aprecia o valora su obra.

Desde el punto de vista del método de trabajo o estudio puedo concluir que lo poco es mucho, en el sentido que he invertido mi tiempo de trabajo en apenas diez líneas y he obtenido un gran rendimiento.

Ramón Galán González.

Marzo de 2023.

Deja un comentario