No me midas

No me midas de acuerdo a lo que brota de mi mente o de mis manos. Soy manantial sin mesura. Yo pienso y digo y hago aquí y allá como me place. Por doquier arrojo pedazos de vida, mostrencos e infames desde las alturas infernales de un mundo invertido. En un aire en llamas retozo y defeco sobre las ruinas de tu mundo moral.

No me midas de acuerdo a tu tabla de valores. La imagen que esperas de mi, el hombre lúcido, fuerte, puro y trascendente, es eso, una simple imagen que no supera al hombre aterido de frío, abandonado a su suerte, alcohólico, devorador público de basura en el día y sombra yaciente en el sucio ámbito de un rectángulo de cartón en la noche. Ese hombre soy yo y ahora baila triunfante pisoteando la imagen perfecta que con tu tabla de valores esperas de mí.

No me midas por mi pérdida de amor hacia ti y por el consiguiente alejamiento.  Llámalo traición si quieres. Volvería a hacerlo, no lo dudes, si es para liberarme de las cadenas y grilletes que usaste para lacerarme muñecas y tobillos. Herido huyo hacia campos llenos de zarzales y espinos mientras se desgarra la antigua piel de culpa con la que me cubriste. Bajo ella se oculta la que ahora castigo en mi atribulado viaje. Todavía esta tierna. Ya se curtirá por desiertos que de ti me pierdan.

No me midas más y quédate con tu pútrida vida embutida en las perfectas formas que levitan ansiando el paso frente a las puertas cerradas de una trascendencia que a nadie ya importa.

7 de marzo de 2023

David Galán Parro

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