«Ella y yo en el descampado árido de vida que se desbordaba hacia el mar con sus rocas negras de fuego extinto.» (Lugares testigo, David Galán Parro)
1
«Ella y yo, en el descampado árido de vida que se desbordaba hacia el mar con sus negras (*) rocas de fuego extinto»
(*) El adjetivo al ir delante del sustantivo le resta la fuerza de su aparición. Los sustantivos, descampado, mar, rocas y fuego son los que hacen referencia directa al lugar de la escena y por eso son importantes para la representación del lugar.
2
«En el descampado (*) árido de vida que se desbordaba hacia el mar con sus rocas negras de fuego extinto, ella y yo»
(*) El elemento subjetivo, los personajes aparecen al final de la oración. El elemento subjetivo es más importante que el elemento objetivo, el lugar. Lo objetivo se subordina a lo subjetivo. Lo subjetivo es lo principal. Esta forma de la oración contraviene este principio.
(**) Se omite el verbo «estar» de alguna forma implícito en la preposición inicial de la oración.
3
«Árido de vida, (*) el descampado que nos acogía se desbordaba hacia el mar con sus negras rocas de fuego extinto (**)»
(*) Se pone en primer plano un atributo del descampado: Árido de vida.
(**) Ahora una parte del lugar (el descampado) se hace sujeto de la acción y los personajes (ella y yo), y otra parte del lugar (el mar) son los receptores de la acción del sujeto: acoger y desbordar.
12 de febrero de 2022
David Galán Parro